Mujer niega ser madre para conseguir empleo. Era rechazada por tener hijos

Sin importar todos los logros que consiguieron las mujeres con respecto al respeto y a la garantía de sus derechos, así como abrirse paso en el mercado de trabajo, todavía queda un extenso sendero por recorrer. Es que, hoy en día, aún hay cientos de mamás cerca del mundo que no se consideran para un puesto de trabajo por el fácil hecho de tener hijos.

Esto lo sabe realmente bien Janice Rastrello, una periodista y fotógrafa brasileña, quien es madre de dos jovenes. La mujer, quedó en una bifurcación al notar que no podía hallar empleo por el solo hecho de ser madre. Esto, la llevó a tener que mentir y denegar que poseía jovenes en una entrevista laboral para ser aceptada.

 

La periodista, contó su crónica al medio brasileño O Segredo, y en una entrevista, narró que cuando quedó embarazada de su primer hijo, poseía un trabajo permanente en la alcaldía de Osasco, en São Paulo. Sin embargo, tras el objetivo de su licencia por maternidad y de que cambiaran a la alcaldesa, la despidieron sin fundamento alguno.

Inmediatamente, tuvo que salir en busca de un nuevo empleo, pero en relación se enteraban que poseía un hijo, la descartaban sin pensarlo.

“Hubo un tiempo en que metían a todos los candidatos en una cuarto y la primera pregunta que hacía el entrevistador era quién poseía hijos. Otra chica y yo levantamos nuestras manos y fuimos cortadas instantaneamente. ¡Estaba horrorizada!”.

Después de buscar empleo en numerosas compañias, llegó a una donde, por miedo a ser rechazada de nuevo, no mencionó que poseía un hijo. En cambio, cuando le preguntaron, afirmó que solo se encontraba casada. La entrevista laboral siguió y pudo pasar todas las pruebas, pero cuando le preguntaron si poseía hijos de nuevo, lo pensó un instante y mencionó que no, por lo cual fue contratada.

Pero lo que no se imaginó es que este iba a ser solo el comienzo de su “infierno”. Es que, gracias a su mentira, no podía integrar a su hijo en el seguro médico ni podía usar la guardería del lugar. Además, poseía miedo de decir algo de su hijo en algún instante y que la despidieran.

“El trabajo y la patraña se extendió como 4 meses, el tiempo que soporté establecerme ahí y me echaron. El día que me despidieron, tuve el valor de revelarme a mi jefa que poseía un hijo de 2 años. Ella me hizo la pregunta por qué no lo había dicho antes. Le respondí que, si decía la realidad, seguramente no me contrataría.”

Por si esto fuera poco, su empleadora no le negó que esto fuera cierto, sino todo lo opuesto. De la misma forma que lo imaginaba Janice, no iba a ser contratada por el fácil hecho de ser madre, más allá de que tenía una aceptable elaboración y vivencia para el puesto.

“La mujer se encontraba totalmente avergonzada, pero no negó mi afirmación. De nuevo, se encontraba segura de que poseía razón y que la maternidad sería la causa por la que no me contrataron.”

No obstante, en el momento de buscar un nuevo empleo, tomo la decisión de decir siempre, pero no conseguía empleo. Después, tuvo a su segundo hijo y después de unos meses empezó a trabajar de forma sin dependencia.

“Hoy, 14 años luego, me doy cuenta de que las compañias siguen siendo muy crueles con las mujeres, fundamentalmente con las mamás. Es una lástima, porque luego de ser mamás, somos bastante superiores, en todos los sentidos. ¡Creo que los perdedores son verdaderamente los empleadores!”, finalizó.

Updated: 10/10/2022 — 8:06 AM