Hace algunos días, Thalía impresionó en Instagram con un rompedor cambió de look a sus 50 años. No obstante, nunca imaginó que próximamente se transformaría en blanco de ofensiv0s comentarios que han enfurecido a varios de sus fanáticos.
THALÍA FUE TACHADA DE “VIEJA RIDÍCUL4”, LO QUE EXHIBE LO MALO DE LA SOCIEDAD
Y sucede que, la estrella mexicana tomo la decisión de arriesgarse con un nuevo corte de pelo, muy diferente al que frecuenta llevar, acompañado de un outfit rockero y sensual, demostrando que la hermosura de una mujer no se restringe a su edad.
“Se cree una joven y ya no le luce”, “Vieja ridícul4”, “No, qué h0rrible, te dañaste el cabello”, “No te ves bien con ese nuevo look”, “Te veías mejor con el cabello largo y más claro”, “Te ves hermosa pero ese cabello no te queda”, «Ya estás muy vieja para estar cambiando de look”, fueron solo algunas de las críticas.
Tristemente, no todos los que la criticaron fueron conscientes de sus crueles expresiones, y principalmente de la dura situación que se oculta detrás de la vida de la empresaria, artista y actriz.
Studio time, fun time», escribió la mujer del magnate Tommy Mottola con la publicación que en 4 días ya es viral por las causas equivocadas.
Thalía lucía un nuevo corte de pelo, por arriba de los hombros y con un drástico cambio de color
Lo que varios no sabían, más allá de que Thalía se ha solicitado de llevarlo a cabo público en los años anteriores, es que ella transporta bastante más de diez años librando una dura guerra contra la patología de Lyme.
Y, más allá de todo lo que supone esta dura condición, ella proporciona enseñanzas de amor por la vida al verse con la preferible actitud, sin importarle los comentarios tan inhumanos como los que recibe.
«Así es como Thalía nos ten en cuenta que vinimos al planeta a ser contentos, no a complacer a nadie, y que tienes que de dejarte de tomar personal las críticas, ya que siempre va a existir gente enojada contigo porque te echaron tierra y te salieron flores», se lee en el blog de una página que la protege.
LA HISTORIA DE THALÍA BATALLANDO SU ENFERMEDAD
Thalía contrajo la patología en el año 2007 luego de que una garrapata la picara en una región con arbustos, en Nueva York.
«De próximamente, comenzó a sentirse tan mal que no podía ni salir de la cama. Y aunque iba a numerosos doctores, ninguno encontraba la causa de su malestar», contó su hermana, Laura Zapata.
Laura aseguró que se trata de una enfermedad que no tiene cura, contó que su mamá murió con Lyme, y que tomaba cerca de 27 o 30 pastillas.
Pero no fue hasta un año luego cuando ella investigó y dio con esta patología a la que por último ha podido confrontar con un régimen médico correcto. Desde ese momento, ella se ha destinado a visibilizar esta dolencia que tiene la posibilidad de tener efectos devastadores.
«Aunque la observamos muy sonriente, activa y contenta en sus publicaciones en las comunidades, las consecuencias todavía están presentes y le hacen pasar días muy malos… Algunas veces, me dice ‘Hermanita, no me puedo alzar, me estoy arrastrando, pero me obligo’», añadió Laura.
Cada hora de mi vida es una pelea contra el Lyme. Es una patología muy volátil. Algunos días me siento h0rrible, otros como nueva», ha dicho, por su lado, Thalía en una entrevista.
En su autobiografía llamada ‘Cada día más fuerte’ contó detalladamente que «esta es una patología que te agrede a todos los niveles: en ocasiones pierdes el habla, perjudica a tu cerebro y no puedes desplazarte.
No levantarte de la cama. Pero es una patología que se puede tratar con triunfo si uno se comunica bien y sigue a rajatabla las advertencias de los doctores. De la misma manera que con la diabetes, la patología de Lyme te pide llevar a cabo un cambio extremista en tus hábitos diarios».
Aunque no es una enfermedad mortal, afecta la piel, el sistema nervioso, las articulaciones y el corazón.
Thalía acudió a TikTok hace 2 años para contar cómo se enfrentaba a la patología y cómo había logrado paliar los indicios.
«La patología de Lyme casime cuesta la vida…Me enfermé mucho, casipierdo la vida, perdí el cabello, masa muscular, perdí las ganas de salir adelante, varios fueron los antibióticos… Pero más puede la fe en Dios y el cariño por la vida», relató.



