Las mamás coraje son aquellas que han sobrepasado los parámetros de la superación, que lo tuvieron todo en contra pero no dejaron que el viento rompa sus ramas, que han rescatado sus fuerzas para asegurar su nido, que se han recompuesto y han salido adelante con sus polluelos.
Las mamás coraje son mujeres que han lidiado con una vida complicado, que han restaurado su mundo aun habiendo sido abandonadas y relegadas por la sociedad o, a lo mejor, por esas personas que debían estar a su lado pero que les fallaron.
Ellas han intentado asegurar la preferible custodia y educación a sus hijos, se han quitado pan de su
boca para que sus hijos no pasaran hambre ni en el estómago ni en el alma, han cocinado a fuego retardado abrazos llenos de amor y repletos de promesa
Las maestras de la superación y del amor
Por eso ellas son maestras de la pelea y de la superación. Saben bien lo que es continuar adelante cargando con el carro de las adversidades y de las injusticias, peleando porque a sus hijos no les faltara de nada y a la vez nada les dañara.
Por este motivo cuando estamos hablando de las mamás hemos de recobrar la solemnidad, ponernos la mano en el corazón y recobrar la inteligencia de todos sus acogedores regazos
Porque ellas son las causantes de que hoy seamos mayores terminados, de que hoy tengamos la posibilidad tomar aire y sentir con orgullo que todas aquellas aventuras y adversidades fueron superadas con creces por mujeres cuyo exclusivo propósito era que sus hijos caminaran acompañados por la senda del amor.
Con esa razón ellas hicieron un universo en el que tenían en cuenta que sus hijos siempre encontrarían cariño, custodia y todo aquello que necesitaran. Desde su lugar en el planeta intentaron asegurar a sus hijos de las injusticias, de la privación y de la maldad.
Y de esta forma pasaron los años en tanto que su mejor reconocimiento se encontraba en la sonrisa de sus hijos, en sus logros, en su determinación, en su felicidad, en su desarrollo. Y es de ahí de donde ellas sacaban las fuerzas, de estudiar a sacar lo destacado de ellas mismas y determinar su esencia.
Y entonces, sin saberlo, gracias a su valentía nos dejaron una gran herencia emocional, herencia de la que hoy nos alimentamos y por la que hoy les rendimos homenaje. Por ser mujeres dignas de todo, por su corazón universal y por su entrega infinita. Por ser madres coraje.
