Jorge Salinas y Elizabeth Álvarez se conocieron a lo largo de el equipo de grabación de la novela Animate a olvidarme en el 2001.
No obstante, su amor surgió en el 2008 cuando fueron pareja en Fuego en la Sangre. Desde entonces han formado una hermosa familia con la llegada de sus mellizos.
Actualmente, los chicos Máxima y León tienen 6 años y reciben una crianza llena de amor.
Sin embargo, además gozan de una especial crianza que generó mucha disputa después de que la pareja revelara como educan a sus hijos.
Inclusive varios llegaron a describirla como “excesiva y extremista”, pero los actores la defienden.
Tanto Jorge como Elizabeth desean explicarles a sus hijos el valor del dinero y cómo ganárselo con el trabajo duro.
Es por esto que no acostumbran consentir a los mellizos como lo harían otros padres, sin importar nada. Los jovenes tienen derecho solo a gozar de algunas comodidades, según las afirmaciones de la mismísima Elizabeth.
En un reportaje con Univisión, narró que su familia es partidaria de que sus hijos sean retribuidos por hacer diferentes tareas domésticas en vez de solo realizar sus antojos.
“Sabes que ayer se encontraba lavando los trastes y les pago. Lavan el coche, lavan los trastes, recogen su cuarto y juntan sus ganancias y se ganan las cosas. Porque la madre no adquiere solo juguetes, yo cero compro juguetes. Ellos Saben que madre y padre no compran juguetes.”
La actriz además admitió que no dejan que sus hijos vean sus trabajos televisivos, ya que desean que los vean como sus padres y no como estrellas de tv.
“Mis hijos no me ven en tv. Mis hijos me ven en mi casa, en el parque, realizando las cosas de mamás, como todas las mamás… Eso es lo que ven mis hijos de mí, que soy su madre, que los cuido, que los educo, que los protejo, que los guio, que juego con ellos, que me divierto, que vamos al parque.”
Por su lado, Jorge Salinas además ha compartido que esta clase de educación, sin permisos la aprendió de sus padres, quienes lo criaron del mismo modo.
“A mí me ponían a limpiar los excrementos del perro, a limpiar la cocina, a todos mis hermanos por igual, porque la ‘reina’ era mi madre y la servidumbre que laboraba en el hogar era para el servicio de madre. Pero la cama y todo lo hacíamos nosotros, lavar la ropa además y eso lo hacía mi padre y mi madre para enseñarnos que no debemos depender de los otros.”
Tanto para Jorge como para Elizabeth, sus hijos tienen que estudiar el valor del dinero, que no llega solo de arriba, sino que tienen que trabajar para conseguirlo.
Es por esto que eligen pagarle por llevar a cabo sus tareas domésticas que comprarle juguetes o consentirlos.



