El dibujo es muchísimo más que un diversión infantil, es una utilidad muy importante para entrar al universo interior de los jovenes. Por medio del dibujo los chicos reflejan cómo ven el planeta y la relación que mantienen con la gente de su ámbito, a la vez que manifiestan sus ideas y dan rienda suelta a su imaginación. Además es un recurso increíble para canalizar sus emociones y comunicar sus sentimientos más profundos de una forma simple, clara y libre.
Por eso, el dibujo infantil tiene un enorme valor para abarcar lo que pasa en el interior de los jovenes, conocer sus miedos y intranquilidades, de esta forma como sus deseos y anhelos. No obstante, la verdad es que frecuentemente pasamos por prominente toda la información que puede aportarnos esta simple utilidad y los misterios que oculta.
¿Qué desvelan los dibujos infantiles sobre tus hijos?
¿Sabías que dibujar en una parte reducidad del papel en vez de ocupar todo el folio puede ser una señal de timidez o introversión en los jovenes? Es solo uno de los muchos mensajes que guardan los dibujos infantiles y que frecuentemente pasamos por prominente. Desde la presión que ejercen al llevar a cabo los trazos y los tamaños que le confieren a cada objeto hasta la organización que emplean y los colores que eligen, hay varios misterios ocultos en los dibujos infantiles.
1. Contenido del dibujo
El contenido del dibujo libre es, seguramente, uno de los indicadores que más misterios revelan sobre los más chicos de casa. Dibujar espacios naturales, el lugar de vida, el colegio o algunas de sus aficiones es señal de un pequeño feliz y permanente emocionalmente.
De igual modo, dibujar elementos espectaculares como hadas o duendes es un indicio de una enorme imaginación e creatividad.
2. Tipo y presión del trazo
Otro de los elementos que frecuenta ocultar algunos misterios sobre el planeta interior de los jovenes es el trazo. Cuando el pequeño domina los trazos, la exactitud y la presión al dibujar se convierten en indicadores de su estado emocional.
Un trazo débil e interrumpido es señal de un niño tímido e inseguro mientras que un trazo muy fuerte y rápido puede ser un indicador de impulsividad, falta de control y ansiedad.
3. Riqueza de detalles
Mientras los jovenes crecen tienen la capacidad de representar en sus dibujos una más grande proporción de datos. El hecho de dibujar una escena campestre y seleccionar diferentes tonalidades de verde para las plantas, colorear un pájaro en su nido o el humo saliendo de la chimenea es una señal de un mundo interior rico y equilibrado.
En cambio, un dibujo parco, carente de datos es señal de una esfera de intereses achicada, un pobre conocimiento del ámbito y falta de curiosidad en la vida diaria. En la situacion opuesto, un dibujo con bastantes datos puede ser un indicio de aspectos obsesivos.
4. Personajes del dibujo
Los jovenes adoran dibujar personas, más que nada a quienes les cubren. Es una increíble forma de revelar cómo es su relación con aquellas personas. En la mayoría de los casos, el primer personaje que dibuja es el más relevante para él, asi sea porque es al que más quiere, con quien más reconocido se siente o a quien más teme en tanto que el último es al que menos consideración le otorga. Suprimir a un individuo del dibujo puede ser una señal de conflictos con esa persona.
5. Elección de colores
Los colores son un indicio considerable del estado de animo de un pequeño. Entre otras cosas, la inclinación a utilizar colores como el azul o el verde revelan un mundo interior equilibrado en tanto que usar colores como el rojo o el negro tienen la posibilidad de ser una señal de alarma debido a que son signos de impulsividad, tristeza o agresividad.
Del mismo modo, puede ser alarmante la utilización de uno o dos colores cuando el chico tiene a su disposición más configuraciones entre las cuales seleccionar. En esta situación, puede ser una señal de desidia o falta de razón.
Los problemas en el desarrollo infantil que pueden apreciarse a través del dibujo
Los dibujos infantiles no solo revelan signos de la personalidad infantil o su estado emocional, además tienen la posibilidad de ser un indicio de inconvenientes en el avance más serios. Entre otras cosas, los dibujos pobres que no tienen bastantes datos o la exactitud que se estima para la edad o que se repiten siempre sin ingresar cambios significativos puede ser un signo de discapacidad intelectual.
De igual modo, un dibujo desorganizado, con figuras distorsionadas o que ocupen todo el espacio del papel puede revelar un déficit de atención en tanto que una pintura con predominio de colores como el marrón, el gris o el negro donde la gente tengan expresiones neutra o triste y los brazos pegados al cuerpo puede ser una señal de depresión.



