El trastorno de colon irritable en jovenes tiende a ser muy recurrente debido, en parte, a la dieta que llevan. Pero además puede estar provocado por modificaciones digestivas e intestinales que se tienen que tratar lo antes viable.
Cuando pensamos en modificaciones digestivas o intestinales, suponemos que son solo “cosas de adultos”. No obstante, cada vez son más los pediatras que diagnostican trastorno de colon irritable en jovenes. En este texto te contaremos lo que deberías entender sobre esto.
Características del síndrome de colon irritable en niños
Hablamos de un trastorno crónico popular por los dolores y las afecciones intestinales y abdominales. El trastorno de colon irritable en jovenes no en todos los casos se puede descubrir a fácil vista, y necesita de algunos exámen doctores.
Todavía no se conoce cuál es la causa precisa del SCI (por las siglas). Una de las teorías más usadas por los expertos es que la gente que lo sufren tienen el intestino más sensible y reactivo que las otras.
Entonces, y en este sentido, responde poderosamente a algunos estímulos que no afectarían a otra gente. Además tienen la posibilidad de presenciar inconvenientes digestivos o sensibilidad a algunos alimentos.
En los jovenes, el trastorno de colon irritable puede aparecer por inconvenientes en el movimiento de los alimentos a nivel digestivo e intestinal, hipersensibilidad en el colon, estrés o multiplicación de bacterias en el intestino.
según la etapa de la vida, el trastorno puede experimentarse de diferentes maneras:
- Cólicos durante el primer año.
- Reflujo gastroesofágico hasta los dos años.
- Diarrea crónica hasta los cuatro.
- Estreñimiento hasta los 12.
- Síndrome de colon irritable también extendido a la adolescencia y adultez.
Síntomas y consecuencias del síndrome de colon irritable en niños
Los primordiales indicios del trastorno de colon irritable en jovenes son dolor abdominal recurrente o crónico, cambios en la supresión de las heces que va desde la diarrea al estreñimiento, náuseas, mareos, falta de apetito, gases, inflamación abdominal, desgano e irritación (cambios en el humor).
Por lo general, esta patología no trasciende un mal abdominal, inflamación o ganas de ir al baño a cada rato. A nivel clínico no posee superiores adversidades que llevar una dieta más balanceada.
No obstante, no debemos ignorar que cuando un pequeño padece SCI puede sentirse avergonzado en la escuela al tener que soliciar permiso a cada rato para ir al baño, en tener el vientre muy hinchado, padecer gases o no comer algunos comestibles.
¿Cómo sé si mi hijo padece SCI?
Tenemos la posibilidad de ver algunos cambios en su accionar, investigar si tiene el vientre más abultado de lo recurrente o si siente dolores abdominales siempre.
Llevar al pequeño al médico lo antes viable es primordial para detectar el inconveniente.
Usualmente, se hacen diferentes exámenes y pruebas para descartar otras enfermedades y hacer un diagnostico la precisa. Entre otras cosas, exámen de sangre, de orina y de heces, prueba de hidrógeno espirado de lactosa, radiografía abdominal, endoscopia, colonoscopia o ecografía abdominal.
El propósito de los tratamientos es volver a poner la funcionalidad habitual del intestino. Para eso, se acostumbra señalar un incremento en el consumo de fibra, aunque esto podría incrementar los gases y la distensión abdominal, pero puede ser primordial en esos que sufren estreñimiento.
Se puede sugerir, paralelamente, la ingesta de probióticos como el yogur, el kéfir o el chucrut para equilibrar la flora intestinal y la reducción de algunos comestibles como el azúcar, los fritos y los carbohidratos (harinas refinadas, principalmente).
Además es habitual que el médico señale un régimen con medicamentos, aunque la mayoria de las veces se sugiere que hagan algunos cambios en la dieta, aumenten el consumo de agua y hagan educación física. Si pasadas algunas semanas el inconveniente persiste, entonces sí se opta por algún régimen con medicamentos.
Por último, para tratar el síndrome de colon irritable en niños, es fundamental ayudarlos a reducir el estrés y cualquier otra emoción que los lleve a sufrir el problema.



