Sam Scribner siempre quiso transcurrir una vida nómade hasta que pensó que sus sueños se acabarían después de padecer un incidente.
Su hermana se tomo la decisión de por ayudarlo y en este momento son camaradas de ruta.
Los accidentes tienen la posibilidad de ocurrir cuando menos uno se lo espera. Y frecuentemente resultan ser tan graves que se crea un encontronazo a nivel familiar y de círculo cercano.
Es ahí cuando debe haber una buena red de acompañamiento para que losafectados no se sientan solos.
Alex Scribner, de 32 años, fue ese pilar para su hermano Sam, de 28 años, quien sufrió un incidente casero.
Se encontraba recostado en una hamaca cuando cayó al suelo y tuvo una lesión en su médula espinal irreversible, según anunció Mirror UK.
Sam quedó paralizado de sus brazos y piernas, por lo cual tuvo que estar obligado a tener que utilizar una silla de ruedas a lo largo de el resto de su historia.
Pensó que sus sueños de poder viajar por la vida se destruirían, pero no tenía el acompañamiento que tendría de su hermana. Después de pasar tres meses en rehabilitación en la UCI y teniendo que rehabilitarse, tuvo que aceptar que nada sería igual.
Frente eso, Alex quiso devolverle sus ganas por querer viajar, por lo cual tuvo una idea: compró un ómnibus viejo y lo transformó en una vivienda rodante que fuera inclusiva y apta para sillas de ruedas.
Después de que tuvieron su primer colectivo listo lo vendieron tiempo luego a una mujer que se contactó con ellos por Instagram.
Ella además se encontraba en silla de ruedas, por eso Alex supo que el transporte se encontraba designado a contribuir a quienes se pusieran en el camino.
“Queríamos esto no solo para nosotros, sino que fuera una alternativa para cualquier persona que quisiera esta ocasión (…) Por eso le vendimos el primer colectivo y después empezamos con el que tenemos ahora“, contó
Tiempo luego acondicionaron una exclusiva máquina para que no solo pudiera viajar por la carretera, sino además donde tengan la posibilidad de vivir juntos los hermanos.
Pasaron unos cuantos meses y el ómnibus estuvo listo. Por medio de la asistencia de Home-Depot, quienes conocieron su crónica, lograron finalizar los arreglos. “Gastamos cerca de 35 mil USD en las renovaciones“, contó Alex.



