Asi fue la dolorosa despedida del padre que se tatuó una cicatriz como la de su hijo en la cabeza

Madrid

Gabriel Marshall tenia 7 años cuando le diagnosticaron un raro tumor cerebral. A lo largo de dos años, ha luchado contra la patología y sus padres siempre han intentado sofocar su mal. Tras una de las intervenciones, su padre tomo la decisión de tatuarse una cicatriz como la suya en la cabeza para normalizar lo que se encontraba ocurriendo. La foto dio la vuelta al mundo.

El pasado 29 de enero, Gabriel -o Gabe, como le llamaba su familia- no ha podido más. Su padre, que hizo rastreo de todo el desarrollo en Facebook, ya dijo que el pequeño empeoró a finales de enero. El día 1 de febrero volvió a usar las comunidades para despedir a su hijo. Una emotiva carta donde cuenta cómo disfrutaron de ese último día juntos:

“Ni siquiera puedo empezar a detallar precisamente cómo me siento. Estoy desconsolado, no solo estoy perdiendo a mi hijo, estoy perdiendo a mi mejor amigo.

Gabriel se encontraba con bastante mal la más reciente semana y media ¡Los días previos a esto fueron completamente un infierno! Gabe me ha dicho unos días antes “papá, mi vida apesta” y no podía estar en conflicto con él.

El lunes amanecíamos a Gabe para ir a conocer a su doctor, él se encontraba un poco gruñón y no pretendía levantarse, pero lo logró y nuestro amigo Grady pasó por ahí, entonces Gabe le hizo la pregunta si por favor lo acompañaría a su doctor. (¡Gabriel amaba a Grady, era su enorme amigo!) Por eso Grady estuvo en concordancia y todos nos fuimos a Wichita.

Gabriel se encontraba de tan buen humor todos estuvimos bromeando y riendo todo el mundo hasta ahí y Gabe seguía diciendo “este es el más destacable viaje a Wichita que he tenido”. Cuando llegamos al Dr. Rosens, Gabe se encontraba feliz de enseñarle a su amigo la despampanante oficina de su doctor. Kim Rosen se encontraba persiguiendo a Gabe por la cuarto y él se encontraba corriendo por la cuarto… ¡corriendo! Él se encontraba sonriendo y riendo.

Estamos hablando con el Dr. sobre llamar al hospicio para considerar a Gabe y ayudarnos a empezar a mantenerlo práctico. Bethany Marshall y yo estuvimos bien con la charla y dejamos la oficina con sonrisas.

Gabe hizo la pregunta cuando nos íbamos si podíamos ir con juguetes, por eso lo hicimos. Le empujé por la tienda en una silla de ruedas para no cansarlo, vio esta pistola que verdaderamente pretendíapor eso la pusimos en el carrito. Gabe tomo la decisión de que no era justo adquirir algo para él y nada para Makinzley, por eso le hizo la pregunta si podía seleccionar un juguete.

Él le descubrió una muñeca de Coralina (su película favorita) y le ha dicho a Bethany “quiero que ella sepa que esto es mío”.

Entonces pagamos y saqué su arma de la caja y se la di, se encontraba muy feliz. Cuando salimos de la tienda, empezó a caminar algo más retardado y cuando llegó al automóvil le pregunté si se encontraba bien.

Él dijo: “Sí, me estoy cansando. Empezamos a ver atrás y él miraba sus pistolas y disparaba, después lo dejó. Bethany se percató de que se encontraba un poco disperso, por lo cual le hizo la pregunta otra vez si se encontraba bien y él otra vez respondió que se encontraba agotado.

Por eso dejó su abrigo en el taburete y apoyó la cabeza hacia abajo en el taburete trasero. Cuando llegamos a casa, intenté de despertarlo pero, cuando lo hice, fue como si él no estuviera ahí.

Era como cuando dicen algunas veces que se fueron a reposar pero que jamás despertaron. Sé que sabía que no iba a tener varios días buenos por enfrente, pero ese día tuvo un día espectacular, fue el más destacable día que pasamos en un largo tiempo.

Updated: 12/05/2022 — 8:29 PM