Nada puede ser tan emociónate para una pareja de enamorados recibir la novedad de que van a transformarse en padres. Desde el instante que lo entendemos, empezamos a planificar todo con adelanto, no tenemos ganas dejar cabos sueltos para cuando llegue el preciado instante de por fin verle la carita a nuestro niño recién nacido.
Pasamos horas y horas pensando en su nombre, en cómo va a ser, comprando su ropita y todo lo que va a necesitar. El desarrollo además es muy alucinante, ya que ver y sentir como un pequeñito crece dentro de tu vientre es una vivencia exclusiva.
Esta pareja de Republica Checa recibió la enorme novedad de que se convertirían en padres, pero no de un pequeño, sino de varios más. Tanto Alexandra Kinov como su novio Antonin Kroscen estaban seguros de que no sería un embarazo fácil, ya que en las dos familias había antecedentes de gemelos y trillizos.
Alexandra admitió que se encontraba emocionada y comenzó a llorar cuando los doctores localizaron la quinta cabeza en la ecografía. Las imágenes eran algo difusas, ya que solo enseñaba cabezas y piernas a la suerte, realizando complicado distinguir cuantos eran de todos modos.
Desde ese momento, la pareja comenzó a planificar todo con mucha ansiedad, ya que debían estar demasiado preparados para ofrecerle la bienvenida a sus cinco hijos. El sexo de todos ellos era irrealizable de entender seguramente, por lo cual solo poseían que aguardar hasta el día de hoy de ofrecer a luz.
Para esos que no lo sabían, las opciones de que una pareja conciba a cinco o más niños recién nacidos de forma natural es de 1 entre 60 millones. En República Checa, hacía 480 años que no había un embarazo como el de esta joven.
Más allá de la cantidad alucinante de niños recién nacidos, Alexandra insistió en que pretendía proporcionarles el pecho después de su nacimiento, ya que pretendía que sus chicos se alimentaran de la forma más natural viable. No obstante, era consciente de que era elemental alguna fórmula plus.
Del mismo modo que el embarazo de Alexandra fue algo excepcional, además lo fue su parto. En la salón había más del doble de doctores y comadronas comunes. En total, hubo unas 40 personas en la salón de parto prestando asistencia a la joven madre a ofrecer a luz.
Por su lado, Antonin se pierde el inolvidable instante. El tren de este futuro padre se había retrasado, por lo cual estuvo próximo de perderse el nacimiento de sus cinco niños recién nacidos. Todavía, ten en cuenta que se pasó todo el viaje llorando, suponiendo que a lo mejor no llegaría a conocer como su novia daba a luz.
El medico de cabecera, anunció que el parto sucedió sin ningún tipo de adversidades, más allá del enorme conjunto de niños recién nacidos. La familia le dio la bienvenida a sus cinco jovenes llamados Michael, Martín, Deniel, Alex y Tereza.
Este enorme día fue demasiado apasionante, no solo para la feliz pareja, sino para todo el país, ya que fue un hecho histórico en República Checa. Estos quintillizos fueron los primeros en nacer dentro del país desde 1949, algo que pasa precisamente una vez cada 480 años.
Aunque en la mayor parte de casos los embarazos múltiples hay alguna clase de confusión, en esta ocasión nacieron sin ningún problema. Estos chicos vieron al planeta por primera oportunidad tras la cesárea de su madre.

